Iban 32’ y el Oakland-Alameda County Coliseum se estremecieron. Armando Gum pretendió matarla en el pecho y devolver la bola a Penedo, y surgió como un cazador furtivo Loïc Loval, para poner en ventaja a Guadaloupe. Y diez minutos más tarde, David Fleurival, desde 30 metros, la clavó en el ángulo superior izquierdo, demostrando que no al azar el elenco antillano (un pueblo francés, sin reconocimiento de FIFA), estuvo en finales de la Copa anterior.
A los 68 anotó Panamá. Moreno llegó por la derecha y alzó el centro que Blas Pérez intentó meter en magnífica tijera que desvió el guardián Marius Fausta, y en una media chilena la empujó al gol Barahona. Aún no estamos eliminados.
México, lejos del favorito a ultranza que parecía ser, ganó a Nicaragua, con goles de Luis Noriega (45), en un penal dudoso, y Pablo Barrera (85).
El sábado en Seattle, un juego sumamente áspero, a manos del equipo catracho, pudo encontrar al fin un frentazo salvador de Carlo Costly a los 76, para alzarse con el triunfo sobre Haití. El partido de fondo (Estados Unidos 4-Grenada 0) fue un monólogo de la selección “B” local, en su día patrio. Freddy Adú (07), Stuart Holden (31), Robbie Rogers (60) y Charlie Davies (68) anotaron los cuatro goles, y desperdiciaron otros, por heroicas contenciones de atajadas del guardián isleño Desmond Noel.