Las conversaciones entre el gobierno estadounidense y los parientes del niño cubano Elián González en Miami quedaron rotas ayer después de que la familia lanzara un ultimátum a las autoridades norteamericanas solicitando que un panel de psicólogos independientes evalúe los posibles daños que tendría en el muchacho la entrega a su padre y que aquéllas acaten esa decisión.
Un miembro del equipo legal de la familia dijo a CNN que habían entregado su ultimátum al gobierno, que las conversaciones estaban suspendidas y que las autoridades emitirían su respuesta más tarde.
Tan pronto como se conoció la noticia de la interrupción de los diálogos, manifestantes saltaron las barreras que rodean la casa en la que vive Elián y formaron una cadena humana mientras gritaban: "¡Elián, Elián!" y "¡Libertad!"
Una fuente gubernamental dijo que si bien el gobierno quiere que un panel de psicólogos independientes examine al niño de seis años, su labor sería "aconsejar al gobierno sobre los pasos necesarios para realizar una transferencia que causara un menor trauma en el niño", no si deberían o no entregarlo a su padre.
Negociadores del Departamento de Justicia y del Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) de Estados Unidos iniciaron las conversaciones del martes con la intención de resolver la cuestión sobre "cómo" se entregaría al muchacho, no "si" se llevaría a cabo la entrega, indicó una fuente.
Si el gobierno rechaza el ultimátum de la familia, podría verse forzado a ir ante una corte en busca de una orden que obligue a la familia a entregar al chico.
Kendall Coffey, uno de los abogados de los familiares en Miami, reiteró el martes que "si hubiera una orden de una corte que exigiera la entrega de Elián, lo harían, aunque eso sería espantoso porque no se trata de la recuperación de un coche, sino del cuidado de un niño frágil".
En La Habana, se emitieron las visas para que el padre del muchacho, Juan Miguel González, y otras cinco personas puedan entrar en Estados Unidos, aunque todavía no habían recogido los pasaportes.
Fuentes próximas a Juan Miguel González en Cuba dijeron que está preparado para viajar a Estados Unidos en cualquier momento, pero no lo hará hasta que las autoridades norteamericanas le aconsejen cómo y cuándo exactamente obtendrá la custodia de su hijo.
Washington accedió el lunes a dar visas al padre de Elián, su esposa, su hijo de pocos meses, un primo, una maestra y un médico.
Todos se alojarán en la residencia del jefe de la sección de intereses cubanos en Washington, Fernando Remírez.
La Habana había propuesto enviar una delegación de 28 personas, incluidos varios compañeros de colegio de Elián y un alto funcionario del gobierno cubano, Ricardo Alarcón, para acompañar a Elián mientras los tribunales norteamericanos determinan a quien corresponde su custodia.
El vicepresidente Al Gore ayer martes que el padre de Elián debería ser autorizado a llevarse a su hijo "si dice en un país libre que cree que su hijo debería irse con él a Cuba". Gore, virtual candidato presidencial demócrata, negó que hubiese cambiado de opinión la semana pasada cuando dijo que el niño de 6 años debería ser autorizado a permanecer en Estados Unidos mientras el caso por su custodia se ventila en un tribunal de asuntos familiares.
El gobierno de Bill Clinton desea que el niño sea entregado a su padre, Juan Miguel González, para que éste se lo lleve a Cuba si lo desea.
"Hace más de cuatro meses dije que le deberían conceder una visa, junto con su segunda esposa y su otro hijito, para que venga aquí a un país libre y diga lo que realmente piensa sobre este caso", dijo Gore a NBC.
Presionado para que aclarara su posición acerca de si los familiares de Elián en la Florida deberían entregar el pequeño a su padre si éste viene a Estados Unidos, Gore respondió: "Si el padre dice en un país libre que cree que el hijo debería regresar a Cuba con él, eso, por supuesto, probablemente sería y será determinante, pero debe permitírsele que lo diga libre de
Marisleysis González, la prima de Elián González, fue hospitalizada en la mañana de ayer tras sentirse débil durante una serie de entrevistas sobre el futuro del niño cubano de seis años.
Al finalizar una conversación en La Carreta, un restaurante del sector de Miami conocido como La Pequeña Habana, Marisleysis palideció, descansó su cabeza sobre las piernas de una amiga y corrió al baño.
Pocos minutos después llegó un equipo de paramédicos para atenderla y la llevó en camilla hasta una ambulancia, que a su vez la trasladó al hospital Coral Gables. Llevaba los ojos cerrados y respiraba con la ayuda de una máscara de oxígeno.
A principios de año, Marisleysis fue hospitalizada por fatiga y algunas de sus amistades han comentado que suele pasar días enteros en la cama quejándose de cansancio. La joven de 21 años, que trabaja como gestora de hipotecas en un banco, había llegado a la entrevista en torno a las 6:30 de la mañana luego de participar en una rueda de prensa el lunes por la noche.
En las entrevistas, Marisleysis instó al padre de Elián, Juan Miguel González, a que vaya a su casa y explique por qué quiere llevarse al niño de regreso a Cuba.