El seleccionador argentino de fútbol, Diego Maradona, lamentó ayer la mala suerte de su equipo a días del partido de las eliminatorias del Mundial de Sudáfrica 2010 que Argentina disputará con Brasil en la ciudad de Rosario.
“Cada llamado telefónico del médico es un rezo”, dijo Maradona en declaraciones, al aludir a la cantidad de lesionados que tiene el equipo.
No obstante, el técnico dijo que la selección “no se desespera y está confiada” para el compromiso de este sábado ante Brasil, aunque comentó que le gustaría “tener 20 años menos” para salir al campo de juego.
Maradona, quien no ha podido citar por lesión a varios futbolistas dijo que antes de confirmar el once inicial para el sábado quiere evaluar el estado físico de algunos jugadores que tienen molestias.