La fórmula que ha redituado un éxito a los Seahawks durante los últimos cinco años volvió a funcionar.
Una dosis saludable de acarreos de Thomas Rawls, unos cuantos pases oportunos de Russell Wilson, ayudados por algunas estupendas recepciones, y una defensa que no permitió un respiro en la zona roja llevó a que Seattle derrotara 26-6 a los Lions de Detroit en el partido de comodines de los playoffs.
Seattle logró su décima victoria consecutiva como local en la postemporada. En contraste, Detroit continuó con un terrible cierre de campaña, al sufrir su cuarta derrota en fila.
La pésima historia de los Lions en playoffs continuó, ya que no han ganado desde 1992. De visitantes en postemporada, el último triunfo fue en 1957.