La Corte Suprema mantuvo en secreto ayer su decisión sobre si despojará al general Augusto Pinochet de su fuero legislativo para que sea juzgado por su responsabilidad en el secuestro de opositores en 1973.
El juez Osvaldo Faúndez, uno de los 20 magistrados del máximo tribunal de justicia, dijo que "no hay fallo hoy día". Su colega Guillermo Navas agregó que "no hay nada". Ambos no se pronunciaron si habían votado o no el desafuero.
La Corte sesionó durante cuatro horas y media.
Empero, declaraciones del secretario de la Corte, Carlos Meneses, de que "el fallo no ha salido y puede salir en cualquier momento", entre otras, originaron fuertes rumores de que los jueces votaron y que el resultado fue contra el ex dictador, aunque sólo por uno o dos votos, según dijo el abogado acusador Eduardo Contreras.
Radio Cooperativa, la más importante, del país, dijo que según sus antecedentes los magistrados votaron 11-9 contra Pinochet y que el dictamen será publicado cuando haya sido redactado y firmado por todos los magistrados, un procedimiento normal de la Corte.
La situación actual de Pinochet era impensable hace dos años, porque aunque había dejado el poder y la jefatura del ejército para convertirse en senador vitalicio, conservaba una enorme influencia en este país.
El cargo que lo acercó al banquillo de los acusados es el de ser responsable del secuestro de 19 prisioneros políticos que en octubre de 1973 fueron sacados de cárceles de tres ciudades del norte por una misión militar del ejército enviada por él para agilizar los procesos a los izquierdistas. Todos están desaparecidos.
La misión es conocida como la "caravana de la muerte" porque se desplazó en un helicóptero de ciudad en ciudad, dejando una estela de 56 prisioneros ejecutados, además de los 19 desaparecidos.
Aunque Pinochet llegara a ser desaforado, es muy difícil que pueda enfrentar un verdadero juicio porque la legislación chilena establece que los mayores de 70 años deben ser examinados médicamente para establecer sus facultades mentales. Si son encontrados dementes, son eximidos del proceso.
Si Pinochet pierde su inmunidad, Guzmán deberá ordenar que se hagan esos exámenes, aunque sus familiares y abogados han anticipado que después del desafuero no los permitirán porque si es eximido del juicio, no podrá demostrar que es inocente.
Médicos británicos establecieron en enero que Pinochet sufrió un par de microinfartos cerebrales que le hicieron perder parte de sus facultades, como la de hacerse entenderse claramente o de instruir a sus defensores. También ratificaron su avanzada diabetes, el uso de un marcapasos y una artrosis a una rodilla.
Las fuerzas armadas, especialmente el ejército al que comandó por casi 25 años, han dicho que respetarán el dictamen judicial. No se espera ningún tipo de insubordinación militar.
El presidente Ricardo Lagos dijo ayer que "el país está tranquilo" y sus instituciones funcionan normalmente.
Unos 200 detractores del general y familiares de los desaparecidos y ejecutados de su dictadura se ubicaron en una de las esquinas del palacio a esperar el resultado con pancartas y gritos.