Las descargas eléctricas en los campos de golf causan una media de 13 muertes anuales en todo el mundo. Por ello en los últimos años se han tomado medidas que garanticen la seguridad de los deportistas en los lugares donde se practica esta disciplina.
En nuestro país, el Club de Golf de Panamá cuenta con un sofisticado sistema de predicción de tormentas eléctricas denominado “Thor Guard”.

Este sistema proporciona una alerta previa que va desde 8 a 10 minutos y abarca un radio de 5 millas alrededor de la casa club, lugar donde está ubicado.
Funcionamiento.
La chicharra, como se le llama comúnmente, emite el sonido de una corneta durante 15 segundos cuando existe la posibilidad de una tormenta. El primer aviso advierte que hay un 97% de probabilidades de una descarga eléctrica en el lugar. Cuando se produzca esta notificación, es de estricto cumplimiento que todos los jugadores y colaboradores abandonen la cancha. Sin embargo, cuando no haya riesgo la alarma sonará tres veces, en señal de que se puede reanudar el juego.
El club de golf mantiene en alerta el sistema de 6:00 a.m. a 7:00 p.m., pues es el horario en el que se registra mayor actividad en el campo, durante todo el año.
Responsabilidad.
Cada golfista es libre de tomar sus propias determinaciones y de decidir si continúa jugando, a pesar de las condiciones atmosféricas.
Para estas situaciones se cuenta con un “waiver”, documento que podrán firmar los jugadores para liberar de responsabilidades al club, en caso de que ocurra una tragedia. Este se puede obtener en la oficina de la Comisión de Golf y no aplica para “caddies” y menores de edad.