Ahora que ya pasó la presión, viendo las cosas de forma más fría, si bien es cierto que ganamos los tres puntos ante Cuba que nos ubican como líderes del grupo con dos triunfos, hay que ver los errores y corregir, de lo contrario podremos sufrir en este largo y complicado camino hacia el hexagonal final de la Concacaf rumbo al Mundial de Brasil 2014.
Escuchaba a muchos fanáticos que están motivados y contentos con el 1-0 ante los cubanos, pero lo cierto es que se cometieron pecados en el campo y el más grande fue que caímos en el juego de los cubanos; olvidamos nuestra técnica y abusamos de los pelotazos.
El pelotazo es bueno, para aprovechar la altura de los delanteros como Blas y Rentería, principalmente al enfrentar equipos de baja estatura, pero los cubanos tienen tamaño para repeler ataques aéreos. Cuando entraban en escena “Negrito”, Barahona, Cooper, Amílcar y Henríquez, desestabilizaban por las bandas.
A “Negrito” le critico que llega bien al área y nunca trata de definir, pasa el balón y se perdían las oportunidades. Otra cosa imperdonable es que en casa terminamos pidiendo la hora al árbitro.
Otro de los abusos cometidos fue que jugaron demasiado hacia atrás el balón y en varias oportunidades hubo confusiones, entre ellas una donde Baloy tuvo que cometer una falta en la media luna, eso pudo costar caro.
El ánimo no es sacudir el árbol de manzanas, justo después de un triunfo sufrido, pero muy relevante para las aspiraciones del seleccionado que conduce Julio Dely Valdés.
Muchos también cuestionan por qué no metieron antes a “Matador” Tejada. Yo considero que no hubiese cambiado mucho el final del partido, porque lo noté un poco lento y es porque apenas se recupera de su lesión; esperamos tenerlo bien para las batallas de septiembre ante Canadá, donde podríamos asegurar el pase a la otra ronda.