Horas después de que el noveno jugador fuera suspendido por haber violado la política de esteroides de las Grandes Ligas, el comisionado Bud Selig llamó a que se establezcan sanciones más severas una vez más.
"El 25 de abril envié una carta a Don Fehr, el jefe de la asociación de jugadores, proponiendo que los violadores del programa sean suspendidos 50 días por una primera ofensa, 100 días por una segunda y de por vida por la tercera", dijo.