La senadora del Partido de la Revolución Democrática (PRD, centroizquierda), Rosa Albina Garavito, exigió ayer la renuncia de la dirigencia de su partido por la estrepitosa derrota electoral en los comicios generales del 2 de julio.
El mando del PRD ha mostrado "una autocomplacencia, un conservadurismo y una falta de autocrítica lamentables", dijo la senadora en entrevista publicada por el diario La Jornada, también de centroizquierda.
Garavito pidió que el ex candidato del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas, quien terminó hundido en el tercer lugar con 16% de la votación presidencial, encabece una dirigencia de transición "como punto de partida para convertirlo en una organización moderna y democrática".
La exigencia fue hecha en la víspera de los trabajos del Consejo Nacional del PRD, donde varios cientos de dirigentes evaluarán las causas de la derrota, y al cual la senadora presentó su renuncia el martes.
La fundadora del PRD aseguró que ese partido "ha fallado dos veces a la sociedad": en marzo de 1999, cuando fueron anulados por fraude los comicios internos para elegir al presidente del partido, y el 2 de julio, cuando ese partido tardó en materializar su apoyo a la candidatura de Cárdenas, por pugnas internas.
De la "estrepitosa caída electoral del PRD (...) se extrae como conclusión que a excepción del liderazgo y la autoridad moral de Cárdenas, lo demás ha sido poner el interés inmediato de los grupos por encima de los intereses del partido y el país", puntualizó.
Planteó que "la única cura es abrir en serio las puertas del PRD a la sociedad", porque el riesgo es "volver a los tiempos de la vieja izquierda testimonial y marginal".
El cónclave a iniciarse el sábado aparece como la última oportunidad del PRD de armonizar posiciones y de transformarse en alternativa de poder, ante el aluvión de votos (42,5%) que llevó al conservador Vicente Fox a derrotar al partido más viejo en el poder en el mundo, el ecléctico Revolucionario Institucional, que gobernó México desde 1929.