Serbia se convirtió en cuarto finalista del Mundial de Baloncesto al vencer, por la mínima, 73 a 72, a una Croacia que intentó hasta el último segundo en un partido con alternativas, tensión y nervios. Pese al 5-0 inicial que Serbia le endosó a Croacia, lo cierto es que los serbios acusaron ciertos problemas en ataque debido a la falta de puntería, mientras que los croatas estuvieron mejor en defensa.