La tenista norteamericana Serena Williams, primera cabeza de serie, se adjudicó ayer su cuarto torneo consecutivo del Gran Slam al ganar a su hermana mayor, Venus Williams, preclasificada segunda, en la final del Abierto de Australia por 7-6 (7/4), 3-6 y 6-4, en un partido de 2h 22m jugado en el Melbourne Park.
En esta final, de gran nivel, las dos hermanas protagonizaron una lucha más encarnizada que en ocasiones anteriores, sobre todo en el primer set, que duró 59 minutos. Ninguno de los anteriores enfrentamientos entre las dos hermanas había pasado de los 22 juegos, diez menos que en éste.
En tres ocasiones, cuando una de ellas perdía el saque, lo recuperaba de inmediato. Venus consiguió adelantarse en el segundo set gracias a un mejor servicio y dejó escapar el tercer y último set a base de faltas directas producto del cansancio.
Serena, que ganó a su hermana Venus en Roland-Garros, Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos, es la tercera tenista que consigue una seguidilla de cuatro triunfos a caballo entre dos temporadas después de la norteamericana Martina Navratilova (1983-1984) y la alemana Steffi Graf (1993-1994).
Suma ahora seis victorias en doce duelos con Venus, Serena recibirá 1.127.850 dólares australianos y su hermana 563.925 dólares, premios que se suman a los 419.715 dólares que cobraron por su victoria del viernes.