Serena Williams tuvo apenas tres días para hacer la transición de canchas duras a superficie de arcilla, y aunque se notó en un par de ocasiones, venció ayer por 6-2, 6-3 a Camila Giorgi.
La tenista estadounidense, quien venía de ganar el pasado sábado el título del Masters de Miami, cedió su saque en el segundo game y lució incómoda cuando la italiana Giorgi pudo moverla y hacerla correr.
“No fue lo mejor para mí. Creo que jugué bien, pero me costó moverme”, dijo Williams, quien debutó directamente en segunda ronda.