Aun jugando a media máquina, Serena Williams demostró que en estos momentos es la mejor tenista del mundo. Después de perder el primer set en el Coliseo Ariake de Tokio, la número uno del escalafón mundial puso la primera velocidad y le ganó a la belga Kim Clijsters por 2-6, 6-3, 6-3 la final de la Copa Princesa Toyota de tenis.
El certamen ofreció una bolsa de 585.000 dólares. Cometí muchos errores en el primer set"", dijo Williams. Pero al final del segundo empecé a pegarle más fuerte a la pelota"". Su victoria se suma a numerosos halagos en lo que va del año.