Sergio García se apresta a defender desde hoy, aunque con sensaciones agridulces, el título del Colonial de Fort Worth, en Texas, torneo de la PGA estadounidense que ganó el año pasado y que inauguró su palmarés en el circuito más importante del mundo.
El joven García, de 22 años, saborea por primera vez en los Estados Unidos el trato especial que se le brinda al campeón de un torneo transcurrido un año. La carrera profesional del jugador español experimentó con el título del Colonial, el 20 de mayo del pasado año, el vuelco que su genialidad requería.