Un Sevilla desconocido, en comparación con el buen nivel que ha mostrado desde que inició la temporada, se conformó con el empate a cero en el primer partido de la fase de grupos de la Copa de la UEFA en el campo del Slovan Liberec checo, equipo que casi siempre llevó el peso del partido.
El Slovan, que mostró muy buenas maneras, algo ya avisado por los técnicos sevillistas, pecó de poca mordiente en el ataque y eso salvó al equipo andaluz de salir derrotado.
El conjunto local salió con muchas ganas y con la intención de hacerse respetar ante el vigente campeón de la Copa de la UEFA, por lo que el mando en el juego fue del Slovan Liberec durante toda la primera mitad.
Los sevillistas, que presentaron algunas novedades en su alineación titular al quedarse en España titulares como Jesús Navas, Antonio Puerta o el brasileño Adriano Correia y en el banquillo el danés Christian Poulsen, estuvieron imprecisos en el pase, con errores de colocación en la defensa y sin enlazar bien con los dos puntas, Kepa Blanco y el malí Frederic Kanouté.