El Sevilla será el rival del Barcelona en la final de la Copa del Rey, luego que el conjunto andaluz empató ayer 2-2 con el Celta de Vigo para imponerse 6-2 en el marcador global.
Tras perder 4-0 en el choque de ida, Celta se ilusionó con la remontada mediante los goles de su atacante Iago Aspas a los 35 y 55 minutos.
Pero el Sevilla replicó a los 57 con el tanto del argentino Ever Banega, al definir con un remate desde el borde del área.
Cualquier posibilidad del anfitrión de darle la vuelta al marcador acabó de esfumarse cuando John Guidetti desperdició un penal a los 60.
El volante ucraniano Yevhen Konoplyanka anotó el segundo gol del Sevilla a los 87.