El líder de la Vuelta a España, Oscar Sevilla, aseguró que no va a dejar que su rivalidad con su compañero del Kelme-Costa Blanca Aitor González vaya a perjudicar al equipo que busca su segunda victoria ciclista en tres años.
En el punto medio de la prueba, Sevilla encabeza la clasificación general por tan sólo un segundo sobre González, tras la prueba contrarreloj del lunes, efectuada bajo lluvia torrencial en Córdoba.
González fue el ganador, como se esperaba, en la prueba de 36 kilómetros. Esta fue su segunda victoria de etapa en la actual Vuelta, pero Sevilla sorprendió a todos manteniéndose tan sólo a 40 segundos del vencedor, en segundo lugar.
El resultado significó que su gran rival Roberto Heras se queda ahora a un minuto y 42 segundos de Sevilla, en la general.
El líder, de 25 años, se vio obligado a abandonar el Tour de Francia de este año, por problemas estomacales, e insiste que no hay disputas internas en el equipo.
“Para Kelme-Costa Blanca es mejor tener dos contendientes para la general”, declaró a los periodistas.
“Ayer Aitor ganó la contrarreloj y yo quedé de líder, así que todos felices. Nuestra obligación es ganar la Vuelta para el Kelme-Costa Blanca”, agregó Sevilla, que finalizó segundo en la Vuelta 2001.
Sevilla negó que el equipo pueda tener los problemas que plagaron al equipo Banesto en 1998, cuando dos corredores del mismo equipo luchaban por el primer puesto de la prueba.
La situación hace cuatro años llegó a ser tan intensa que los compañeros del Banesto Abraham Olano, que ganó finalmente la clasificación general, y José María Jiménez, que acabó tercero, dejaron de hablarse en la última semana de la prueba.
ETICA DE EQUIPO González, cuyo mejor resultado en una prueba internacional fue un sexto puesto en el Giro de este año, también está en favor de promocionar una ética de equipo.