La vida le regaló a los púgiles panameños Jezreel El Invisible Corrales y Jhonatan Terry Arenas un momento que nunca olvidarán, un recuerdo que se debe guardar como el más grande tesoro.
Ambos pugilistas, de 22 y 26 años respectivamente, tuvieron el privilegio de compartir el tinglado del gimnasio Pedro Rockero Alcázar de Curundú con una de las grandes estrellas del boxeo mundial, nada más y nada menos que con el estadounidense Sugar Shane Mosley.
El atleta de 41 años llegó a Panamá la noche del martes y tomó ayer a todo el país por sorpresa al visitar las instalaciones del mencionado recinto deportivo.
Mosley se paseó por el gimnasio en horas de la mañana y luego anunció que pasaría en la tarde a realizar sesiones de guanteo.
Fue en este punto en el que El Invisible y Terry intercambiaron metralla, durante tres asaltos cada uno, con el estadounidense, quien parecía estar a gusto en aquella escena.
Antes de estas acciones, Mosley realizó ejercicios de estiramiento.
Mientras se encontraba en Curundú, la estrella internacional comentó que permanecerá en el boxeo por cinco años más y que desea una revancha con su compatriota Floyd Mayweather Jr. y el filipino Manny Pacquiao.
Por el momento, el excampeón mundial tiene previsto realizar el próximo 23 de octubre una pelea eliminatoria de título internacional de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
Motivo de la visita
Mosley, quien fue campeón en tres divisiones diferentes, vino a Panamá para que a su madre le aplicaran un tratamiento médico.