La eslovaca Dominika Cibulkova, 24 del mundo, despidió ayer a la rusa Maria Sharapova, campeona en 2008 del Abierto de Australia, al vencerla por 3-6, 6-4 y 6-1 en octavos de final.
Un día después de la derrota de la estadounidense Serena Williams ante la serbia Ana Ivanovic, llegó la segunda mayor sorpresa del torneo, que pierde a una de sus jugadoras más carismáticas.
Sharapova, finalista también en 2007 y 2012, no podrá de nuevo firmar “Amo el calor” en la cámara de televisión. En la octava jornada del torneo apareció demasiado cansada, con problemas de movimiento y también con el saque. Las casi siete horas que invirtió para alcanzar los octavos le pasaron factura, teniendo en cuenta que su rival de ayer, verdugo de la española Carla Suárez en la ronda anterior, había necesitado algo menos de la mitad de ese tiempo para lograr esta ronda.
A Maria le alcanzaron sus reservas para ganar el primer set, pero luego llegó a ir perdiendo 5-0 en el segundo, pero pudo maquillar algo el marcador.