Richard Sherman está contento por no desempeñar el papel de villano, como ocurrió en la antesala del Super Bowl anterior. Y el cornerback de los Seahawks ha buscado endilgar ese rol a sus próximos rivales.
Sherman dijo ayer que tiene dudas de que la NFL castigue a los Patriots, aun si los encuentra culpables de alterar los balones utilizados en el partido por el título de la Conferencia Americana (AFC).
“Creo que esa percepción corresponde a la realidad”, comentó Sherman, tras la llegada de los campeones defensores del Super Bowl a Phoenix. “Así son las cosas. Su currículum habla por sí mismo. Su pasado es así y su presente también. ¿Y serán castigados? Probablemente no”.
Enfatizó que hay una relación muy estrecha entre el comisionado de la NFL, Roger Goodell, y el dueño de los Patriots, Robert Kraft, y dijo que esa sería la razón principal de sus dudas acerca de un castigo a Nueva Inglaterra.
“Eso no ocurrirá mientras Robert Kraft y Roger Goodell se sigan tomando fotos en sus visitas respectivas a la casa del otro. Él estuvo recién en la casa de Kraft la semana pasada, para la final de la AFC”, añadió Sherman. “Aquí hablamos de conflicto de interés. Pero mientras esto siga ocurriendo, la situación no los afectará. Nada lo hará”.