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Si no est bien hay que cambiarlo


Yo no sabía. Esa es la respuesta más cómoda para evitar una responsabilidad o afrontar las consecuencias de una falta.
El tiempo nos ha enseñado que la mejor prueba que uno puede esgrimir al momento de defender una causa es aquella (s) que estén registradas sobre el papel, aunque en un país donde la gente no le para bola a la correspondencia, es usual encontrarse con quienes "ignoran" la existencia de determinadas reglamentaciones, disposiciones y, peor aún, dictámenes que generalmente son de obligatorio cumplimiento.
Todas las semanas nos toca detectar entre quienes interactúan en la actividad hípica que existe un desconocimiento de muchos de sus deberes y hasta de sus derechos.
Sabemos que hay quienes utilizan el "yo no sabía" para tomar ventaja y otros, quizás los más peligrosos, son lo que realmente no conocen o no saben interpretar el articulado del Reglamento de Carreras. En cualquier caso a todos los tenemos identificados
Alguien, al verse desarmado ante una intervención nuestra, dijo durante la última sesión de la Comisión Nacional de Carreras que este servidor estaba estableciendo una nueva práctica o política porque "siempre" había hecho de tal o cual cosa.
Inmediatamente tuvimos que hacer la corrección y explicar que ese "siempre" no era reglamentario y que lo que se estaba esgrimiendo en ese caso en particular (la representación de un jinete) está claramente definida en el reglamento, desde antes que nosotros naciéramos.
La Comisión Nacional de Carreras debe ser facilitadora para la buena marcha del espectáculo de las carreras de caballos, y en eso siempre contarán con nosotros, pero de allí a que ajustemos a los caprichos de quienes a veces insisten en poner la carreta delante de los bueyes, hay un gran diferencia.
No queramos arreglar el mundo, pero en lo que sí estamos claro es que no pueden haber fueros ni privilegios. Eso implica que todos deben transitar por el camino de la seriedad y el respeto. Eso es lo que el público apostador quiere y es lo que a todos nos conviene.
Si no gustan los caballos fuera de las apuestas; si quieren que algún fármaco sea eliminado del conjunto de sustancias reguladas o desean que los jinetes monten sin salvo conducto, entonces pónganse de acuerdo y cambien el reglamento, pero mientras no se haga esa permuta, tenemos que seguir trabajando y respetando el existente. Y este último aspecto, por lo menos en cuanto a nosotros atañe, es innegociable.


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295797
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América