No se puede tapar el sol con un dedo. Blas Pérez no tuvo un buen año con los Tigres. ¡Es verdad!
Pero ahí no acabó todo para el panameño. Pérez es humilde, trabaja fuerte, rinde al máximo y aunque no anote, siempre está participando en las jugadas de gol.
Entonces, ¿Juzgamos a Blas por eso? Claro que no. Él es un humano igual que todos nosotros, tiene derecho a fallar, siempre y cuando mejore.
Confío en tu gol a Tigres, para que vean que has vuelto.