Personajes emblemáticos y rebeldes, de la talla del mexicano Cuahtémoc Blanco, en el balompié mundial siempre los hubo y siempre los habrá.
Diego Maradona en Argentina, Jorge "Mágico" González en El Salvador, Romario en Brasil, Carlos Caszely en Chile, o un poco antes en el tiempo, el "Charro" José Manuel Moreno en Argentina, Manoel Francisco dos Santos "Garrincha" en Brasil, o el recién desaparecido George Best en Irlanda del Norte, son ramas de un mismo árbol.
Lo del "Pelusa" Maradona es un capítulo que sigue en pausa. Es, sin embargo, de los 3 ó 4 fuera de serie, en el mundo.
Jorge Alberto "Mágico" González, es sin lugar a dudas, el mejor delantero que ha tenido el fútbol salvadoreño a lo largo de su historia. Durante sus años juveniles en el fútbol de su tierra, su fama creció de tal forma que, pese al pobre desempeño del equipo nacional en España"82, lo contrató el Betis. Alcohol a discreción, discotecas, trasnochos, esculturales modelos, fueron tan vinculadas al "Mágico" como su rendimiento deportivo de los domingos, donde mezclaba en tres o cuatro minutos para un toque cerebral o una finta increíble, con 80 y tantos minutos de completa desaparición.
El "Charro" José Manuel Moreno, era el Maradona de su tiempo, en una delantera, la de River Plate o la de la selección argentina, que integraba con Muñoz, Moreno, Pedernera o Di Stefano, Labruna y Loustau. En la semana.. nada de entrenamientos. Y los domingos, al mediodía, dos platos rebosantes de ravioles preparados por "la vieja", con cuatro o cinco vasos de vino tinto para acompañarlos, y luego, sin tiempo para hacer una digestión, a ponerse la camiseta con la banda roja, jugando como sólo Moreno sabía hacerlo. Lo mismo fue, cuando jugó en Chile y cuando actuó en México, siempre campeón.
El mexicano Cuahtémoc Blanco, no puede ser comparado con ninguno de aquellos grandes, en su paso por las canchas. Es mi opinión, que también vale. Pero en cuanto a discotecas, trasnoches, esculturales modelos o presentadoras de t.v., y, sobre todo, en su comportamiento de hombre de las cavernas, para con los periodistas, sí se les parece.