Mariano Rivera es consciente que no está en su mejor forma o que no está rindiendo lo esperado, pero está seguro que la conseguirá. "Todavía estoy buscando el ritmo. Me siento mejor. Un episodio más para mí será bueno".
Fueron las primeras palabras del cerrador estelar de los Yanquis de Nueva York tras convertirse en el lanzador con más juegos salvados para esta franquicia. El pasado jueves el panameño estableció un nuevo registro de salvamentos con 225 tras superar la marca que ostentaba Dave Righetti.
En declaraciones a diversos medios escritos de la ciudad de Nueva York, entre ellos el New York Post, Daly News y News Day, además de la agencia AP, el diestro comentó que no estaba pensando en la marca. "Es bueno saber que tengo un récord, pero no le pongo mucha atención a esto. Estoy aquí para ayudar al equipo", comentó el panameño.
"Estamos jugando mejor. Estamos lanzando mejor. Y cuando los muchachos ponen algunas carreras en el marcador, pienso que haremos todo bien". Pese al poco dominio demostrado por Rivera este año en el primer mes y medio de temporada, el director de los Yanquis, Joe Torre, no le pierde la confianza.
"Rivera se merece conseguir todos los récords que pueda, él es el mejor que he visto", dijo Torre. Sobre las palabras del timonel Rivera mostró una sonrisa, pero no conforme.
"Es un buen elogio, pero no vivo de eso. Vivo de lo que puedo hacer ahora. Respeto a Joe porque es como un padre pero tengo que hacer mi trabajo". Rivera sostiene que su mejor arma la "bola cortante" con la cual domina a sus rivales no estaba funcionando.
"La bola no hacía nada, Se quedaba ahí, pero en el noveno lancé mejor y la bola se movía", destacó Rivera tras terminar el juego donde consiguió su décimo rescate del año y el número 225 de su carrera en las grandes ligas.