Los directivos de la Fórmula Uno mostraron su disgusto por las criticas emitidas por el jefe de salud pública de la Unión Europea sobre la decisión de eliminar el Gran Premio de Bélgica del próximo año por el tema de la publicidad del tabaco.
La FIA cuestionó en un comunicado la credibilidad y el "respeto por los detalles legales" del comisionado de Salud y Educación David Byrne. El propio Byrne emitió su propia declaración el martes criticando a los funcionarios automovilísticos.