Panamá amanece hoy, como hace varios años atrás en el tema deportivo, con dos comités olímpicos.
El categórico no del presidente a los caprichos de Miguel Sanchiz vuelve a dejar todo esto como comenzó, con dos entidades pulseando para comerse el pastel olímpico.
Con este retroceso las cosas pueden ser peor de lo que se piensa, porque pueden venir las repercusiones de parte de los dirigentes que piensan que los atletas y los deportes son suyos, y salen a competir cuando a ellos les da la gana.
La carta bajo la manga que tenía el COP -los Juegos Bolivarianos-, pareciese ser de menos peso cada vez, porque el Gobierno ha perdido el interés sobre éstos y ya tiene un nuevo norte deportivo.
Este interés por el mundial de béisbol pone contra la pared a los señores del Comité Olímpico, porque no tienen nada a su favor para lograr su cometido.
Lo que hay que ver ahora es qué vendrá, porque como siempre, los atletas saldrán pagando el parto.