La guerra dialéctica cobra protagonismo en el conflicto laboral de la NBA, después de que los dueños y jugadores se reunieran por separado para reivindicar la "unidad" inquebrantable de ambos grupos ante la falta de acuerdo para la firma de un nuevo convenio. La temporada regular no podrá comenzar el 1 de noviembre y la batalla laboral puede ser complicada.