Antes de entrar en materia quiero aclarar, para algunos que malinterpretaron o tergiversaron mis palabras, que yo no quería que Panamá perdiera el viernes, simplemente dije que no la veía ganando. Entre querer y pensar, hay una gran distancia. Lo que no me gusta es que se piense que estoy en contra de mi “sele”, cuando no es así. Yo también celebré los goles de Blas Pérez ante Honduras y también sueño con ir al Mundial.
Paso la página y me refiero al partido de hoy. Julio Dely, técnico del combinado istmeño, atina al no menospreciar a Cuba. Espero y estoy seguro que los jugadores también siguen esta línea. No hacerlo sería un craso error.
Se ganó un partido importante el viernes, pero eso ya es pasado. Hay que cuidarse mucho hoy de Cuba, un adversario históricamente complicado para la Roja.