El número dos del mundo, el suizo Roger Federer, que alcanzó por trigésima quinta vez los cuartos de final de un Grand Slam tras superar al canadiense Milos Raonic, rechazó que le motiven especialmente los duelos ante jóvenes con futuro y que su única intención es ganar y llegar lejos en el Abierto de Australia.
“Tal vez hace cinco años jugar con un joven tenía una motivación extra. Ahora estoy en una situación diferente y solo trato de salir y jugar lo mejor posible, sin importarme si son jóvenes o no", dijo.