Ya es hora que la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) se ponga los pantalones y llame al banquillo de los acusados a aquellos jueces que ven una realidad diferente a la que sucede en los cuadriláteros.
Muestra de ello lo que sucedió ayer en el combate entre el panameño Anselmo “Chemito” Moreno y el francés de origen iraní Mahyar Monshipour. Y es que inexplicablemente, uno de los jueces del pleito, Erkki Meronen de Finlandia, vio ganar a Monshipour por dos puntos.
Ya es hora que la AMB se siente y analice estas decisiones que podrían echar a la basura meses de sacrificio y preparación de un boxeador.
Es una falta de respeto para los que somos fanáticos del boxeo.
A Meronen le deben suspender la licencia de por vida por tan descabellada decisión.
Ojalá que la AMB no se quede de brazos cruzados permitiendo esta clase de sinvergüenzuras y que al momento que tomen carta en el asunto, lo comuniquen a nivel mundial.
Como se dice en buen panameño: “Chemito” ganó de aquí a la China, pero Meronen vio todo lo contrario.
Igual sucedió en la tercera defensa de “Chemito” ante el ucraniano Wladimir Sidorenko. Y es que en aquella refriega y luego de ganar ampliamente durante los 12 asaltos, el juez español Manuel Maritxalar votó a favor del ucraniano.
Para suerte de nosotros los panameños, Dios siempre ha estado de lado de “Chemito” para premiarlo con una victoria, luego que realiza una tremenda faena en el ensogado.
Hoy, Panamá pone en la lista negra al finlandés Erkki Meronen, donde ya se encontraba el español Manuel Maritxalar, por tan descabelladas decisiones.