El domingo 30-X-2011 escribí en Las glosas de Paco Moreno del suplemento Día D del Panamá América lo siguiente:
“Perigó. Dice don Rafael Candanedo que esta palabra procede de Pierre Parigault, famoso barbero francés que vino con sus paisanos cuando iniciaron la construcción del Canal”.
Me basé en lo que el señor Candanedo dice en la página 184 de su libro La última palabra: “Pier (sic) Perigault fue tan famoso en el oficio de la barbería que su apellido, pasado por las aguas del español panameño, ha trascendido el tiempo. Me cuenta don Horacio Perigault, barbero, por supuesto, que su tío abuelo arribó a estas tierras en medio de la ola de franceses y otros europeos que cruzaron el Atlántico en el último cuarto del siglo XIX… Como en aquella época Perigault era uno de los pocos barberos del patio, su apellido empezó a relacionarse con el corte de cabello”.
Don Egbert Lewis, editor de Día D, me reenvió un mensaje de la señora Amanda Perigault, en el que dice que el francés no fue barbero, sino ingeniero naval y que el Perigault proverbial era bisnieto del ingeniero homónimo. También venía un árbol genealógico donde se ve que el famoso peluquero era nieto (no bisnieto) del Perigault francés y unos retratos antiguos en los que el mentado fígaro luce una enorme barba, cosa explicable teniendo en cuenta que, siendo el único afeitador de la oligarquía, preferiría que la barba le llegara al estómago antes que ponerse en manos de cualquier rapabarbas de la plebe.
Como dije en mi glosa del suplemento Día D y repito ahora, mi fuente del supuesto error fue don Rafael Candanedo. Él dice que la suya fue un sobrino nieto del Perigault barbero, llamado Horacio Perigault que curiosamente no aparece entre los descendientes panameños del Perigault francés que menciona la señora Amanda Perigault.