El entrenador del Barcelona, Josep Guardiola, reconoció que ganar el Real Madrid (2-0) "siempre tiene un componente emotivo", aunque ha matizado que, "en el fondo, son sólo tres puntos más" y que todavía queda mucha Liga en juego.
Guardiola ha explicado que el equipo ha saltado "sobrexcitado" al terreno de juego, "por las ganas que tenía de hacer las cosas bien" ante la expectativa que se había creado en el entorno de que ayer habría goleada en el Camp Nou, y que eso les ha acarreado algunos problemas en el primer tiempo.
"La primera parte ha sido un partido de ida y vuelta y eso, ante un equipo como el Real Madrid, del que sabemos que su mejor arma es el contraataque, es peligroso si posicionalmente no estás siempre donde tienes que estar", ha argumentado.
"Tras el descanso hemos bajado el ritmo, hemos arreglado un par de cosas y, salvo la ocasión de Palanca, ellos ya no se han acercado más", concluyó.