Sobre un ring las posibilidades de cada boxeador son iguales, pero hay circunstancias que complican la pelea para un rival y la facilitan para otro.
En Cebú, Filipinas, tenemos un ejemplo de este caso. Alex John Banal y sus promotores -ALA y Golden Boy- han organizado una fiesta para coronarlo campeón. Lo querían regular; al final, por estas cosas impensables que pasan en los organismos boxísticos, quedó en un extraño fajín interino.
“Torito” Concepción es un peleador con estilo de chocador y su victoria va a radicar en si Banal le da un espacio en la defensa para poder noquearlo. De no ser así, las opciones del panameño son mínimas.
Concepción se enfrenta a un reto más grande que Banal; vencerlo requiere combinar fuerza, estrategia y suerte.