Desde Jamaica se mira con mucha precaución el partido de mañana de la Hexagonal final de Concacaf ante Panamá, un rival al que bien podrían tildar como su verdugo.
En eliminatorias mundialistas, el combinado caribeño se hace fuerte en casa, es un adversario casi invencible, y prueba de ello es que no pierde en su feudo desde hace más de ocho años.
Sin embargo, cada vez que los jamaiquinos escuchan el nombre de la Roja, tiemblan, ya que es el único rival que ha podido sacar premio de su domicilio desde la eliminatoria de 2004.
De la fecha mencionada hasta la actualidad, Jamaica ha afrontado en su territorio 11 encuentros de estas instancias. Los dirigidos hoy por Theodore Whitmore han puesto de rodillas a grandes seleccionados como el de México (una victoria por 1-0), Estados Unidos (un empate por 1-1, y una victoria por 2-1) y Honduras (un triunfo por 1-0). Además, en esta serie de encuentros, suman ocho victorias, dos empates y un solo revés, con foja de 25 goles a favor y seis en contra.
Entonces, aquella mancha negra en su registro casi perfecto fue puesta por Panamá, que el 3 de septiembre de 2004, con anotaciones de Roberto Brown y Julio Dely Valdés, le propinó a los jamaiquinos su única caída como local desde 2001, cuando fueron vencidos por su similar de Costa Rica (1-0). Desde aquel tropiezo han cosechado solo alegrías en su domicilio, con excepción del golpe sufrido a manos de los canaleros.
Panamá, además, se ha impuesto a Jamaica las dos últimas veces que se vieron las caras en enfrentamientos amistosos, uno como visitante (1-0) y otro como local (2-1).
En esta eliminatoria, la Roja solo ha caído una vez de visita (1-0 ante Canadá) en cinco duelos.