Perfil
- Nombre: Mariana Núñez Emiliani de Haugland.
- País: Panamá, 1972
- Profesión: Licenciada en Bellas Artes y en Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Boston (1994). Complementó estudios en Central Saint Martin's College of Art and Design (Londres), Harvard Business School (MA), Massachusetts College of Art and Design y trabajó como Directora de Arte para Discovery Channel (MD).
- Docencia: Ha sido docente de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la USMA (1996-1999).
- Premios y distinciones: Bienal Iberoamericana de Diseño (Madrid) por el Broadcast Design Association y por Utopia Papers. Ha dirigido más de 4,000 proyectos para el sector privado, público y ONGs, incluyendo muchos de enfoque cultural y de desarrollo social.
A falta de 72 horas para cumplir 100 días al frente del Instituto Nacional de Cultura (Inac), Mariana Núñez desvela los múltiples retos que le esperan, muchos de ellos enquistados en la institución y, otros, quizá la mayoría, personificados en los profesionales, aficionados y gestores culturales dispersos sobre el extenso campo de la diversidad cultural que distingue al país.
Núñez, quien llega al Inac procedente de los predios de las bellas artes y la comunicación social, dice que se trata de una institución con muchos frentes y con problemas de mantenimiento, seguridad e infraestructura que merecen atención y presupuesto, pero también advierte mucho por hacer en la perspectiva de penetrar y apoyar en todas las áreas.
Confiesa que llegó al cargo tras enviar una carta al presidente Juan Carlos Varela en la que expresaba su deseo de servir al Estado y desmiente que existan diferencias con el segundo al mando en el Inac, como se ha filtrado en los mentideros locales.
La Ciudad de las Artes, sus propósitos personales e institucionales, así como detalles sobre el estado en que encontró la institución y los procesos que se están adelantando, son abordados en las siguientes líneas por la recién estrenada directora del Inac, de quien se dice conoce 47 países y habla al menos cuatro idiomas.
¿Qué la motivó a aceptar el cargo de directora del Inac?
Servir a mi país fue la principal motivación. Siempre he sentido un profundo amor por nuestro istmo, por nuestra gente, por el paisaje estético, autóctono y diverso que nos rodea, por nuestras costumbres y nuestras particularidades. Soy fiel creyente de que está en nuestras manos, como panameños en conjunto, el convertirnos en una sociedad más justa, más consciente, con mayor riqueza humana, que entienda el progreso como un crecimiento integral, tanto emocional como intelectual y económico. Y es a través de la cultura, en gran parte, que nos enriquecemos como individuos, como comunidades y, por ende, como nación.
¿Cuál es su concepción (o definición) personal de cultura?
Me apego a las definiciones tradicionales de la cultura como conjunto de quehaceres, costumbres, saberes y tradiciones de un pueblo, pero a la vez concibo la cultura como un ente vivo, que se hace cada día a través de nuestras actuaciones y manifestaciones en constante evolución. La cultura es ese eje transversal presente en todos los sectores, facetas y dimensiones de la sociedad. Al final siempre vuelvo a esta frase, por trillada que suene: la cultura es el alma de un pueblo.
En función de su respuesta anterior, ¿qué propósito (s) personal tiene como directora de esta institución?
Como primer propósito pragmático, optimizar lo que nos sea posible hacia adentro de la institución para poder llevar a cabo, hacia fuera, nuestra labor. Procuro una gestión que siembre la válida concepción de que cultura es desarrollo y que se cimiente sobre cinco pilares indispensables: La identidad, la diversidad, la integración, la democracia cultural y la creatividad. Metas concretas hay muchas, y aún estamos evaluándolas y priorizándolas en función del periodo y nuestros recursos, pero podemos destacar la importancia de salvaguardar nuestro patrimonio cultural, material e inmaterial, generar programas de inclusión social a través de la cultura, principalmente enfocados en niños y jóvenes; servir de plataforma informativa sobre toda la oferta cultural nacional integrada y generar el máximo intercambio posible entre gestores culturales, artistas, creadores y la institución, mientras continuamos con nuestra labor educativa y enriquecemos su oferta. Todo esto bajo un eficiente sistema de medición de resultados.
¿Quién la contactó para ofrecerle el cargo y por qué cree que fue a usted y no a otra?
El cargo me lo ofreció el excelentísimo señor presidente de la República, Ing. Juan Carlos Varela Rodríguez. Había expresado a través de una carta y hoja de vida dirigida a nuestro presidente electo mi interés en servir al Estado. Días antes de la toma de posesión, mientras apoyaba voluntariamente a la nueva Secretaría de Comunicación del Estado, durante una presentación, el entonces presidente electo me convocó a una extensa entrevista para el cargo del Inac. Dos días más tarde recibí su llamada telefónica ofreciéndome formalmente el cargo, el cual acepté con humildad y en disposición de dar lo mejor de mí.
¿Qué objetivos generales y específicos le indicaron que deberá cumplir durante su gestión?
Abordar la institución con un enfoque social, en búsqueda de penetrar y apoyar en todas las áreas del país. Fomentar el rescate de nuestras tradiciones, continuar abriendo espacios al folclor, procurar la excelencia en las artes y fomentar una escena cultural que haga aún más atractiva nuestra oferta turística. Esto de la mano con los esfuerzos necesarios para salvaguardar y rescatar nuestro patrimonio histórico brindando también atención a los esfuerzos interinstitucionales para la revitalización de la ciudad de Colón.
Las condiciones administrativas en las que halló la institución, ¿son lo suficientemente óptimas para permitir cumplir con su misión?
Desafortunadamente, la institución en general presenta debilidades de carácter operacional, en sus procesos, en el aspecto tecnológico, en su engranaje. Somos una institución con muchos frentes, y las dificultades de mantenimiento, seguridad e infraestructura son amplias y merecen atención y presupuesto.
Muchos funcionarios nuevos han señalado que encontraron supuestas irregularidades administrativas en sus respectivas instituciones.
¿Todo estaba bien en el Inac?
Pienso que es apropiado sustituir las percepciones o las presunciones por las realidades que arrojen los análisis objetivos que se realicen. Como se esperaría de una administración entrante, estamos gestionando auditorías en diversas áreas, y de acuerdo con los resultados, de evidenciarse alguna irregularidad, el seguimiento se canalizaría a través de las entidades que correspondan.
¿Y la Ciudad de las Artes? ¿Va o no va?
La Ciudad de las Artes es uno de los proyectos llave en mano contratado en el año 2012 por un monto de 54 millones de dólares, que consta de la remodelación de una edificación existente y la construcción de seis nuevos edificios destinados a algunas de las escuelas y cuerpos artísticos administrados por el Inac. La obra, que actualmente sigue su curso, cuenta con un contrato de inspección y su desarrollo está siendo evaluado en el contexto macro de la gestión del Inac, que administra 16 museos, 21 escuelas y 3 teatros, que ameritan recursos para su operación y mantenimiento.
La Ciudad de las Artes es un proyecto millonario que estaba caminando.
¿Cuál es el estatus financiero, legal y qué avance hay de la misma?
El estatus financiero va en función del avance de la obra. A la fecha, las autorizaciones de desembolso tramitadas corresponden a un avance global del 20%, representado entre estudios, diseño y construcción objeto del contrato realizado por la pasada administración, que incluía un 20% de anticipo. El proyecto presenta atraso en su ejecución que es objeto de análisis actualmente, porque involucra la ampliación del plazo de ejecución, siempre y cuando sea por causas justificadas.
¿Cómo visualiza mejor al Inac:
dirección, autoridad, secretaría o ministerio, y por qué?
Más allá de aspirar a una transformación del marco legal institucional del actual Inac, lo esencial es colocar en perspectiva la gestión cultural del país, construir una visión de largo plazo, y luego dotarla de la organización que nos permita alcanzar los objetivos estratégicos que tracemos a través de un plan nacional de cultura.
Sobre el equipo que la acompaña, ¿está ya conformado completamente, y en qué ámbito ha tenido que hacer los ajustes de recurso más importantes?
Al llegar al Inac me encontré con un sinnúmero de servidores públicos extraordinarios y comprometidos, ávidos de nuevos retos y de reconocimiento por su desempeño. Para apoyarme en el liderazgo de la institución, hemos conformado un equipo con el perfil profesional y de trayectoria que demuestra capacidad de responder a una gestión en la que se requiere de amplio dominio técnico, calidad humana, vocación y ganas de trabajar, especialmente frente a las limitaciones y carencias que enfrentamos. Juntos trabajaremos en fortalecer la institución, para procurar un Inac cada día mejor al servicio del país.
En los medios han trascendido informaciones sobre un supuesto distanciamiento o confrontación con su subdirector, Juan Francisco Guerrero.
¿Qué responde?
La gestión diaria del Inac requiere la asignación de responsabilidades en cada uno de los ámbitos de acción de una institución con alcances amplios, objetivos complejos y desafíos constantes. El licenciado Guerrero es parte vital de nuestro equipo y nuestros campos de experiencia se complementan, como lo vio el excelentísimo señor presidente de la República, ingeniero Juan Carlos Varela Rodríguez. Como todo el equipo directivo, el licenciado Guerrero tiene importantes funciones y mantengo comunicación fluida al igual que con todos los miembros del equipo.
¿Usted tiene la voluntad de mantenerse en el cargo durante los cinco años que dura el periodo presidencial?
Mi decisión de aceptar el cargo es inherente a mi voluntad de realizar un desempeño acorde con los retos de nuestro país en materia cultural. Mi propósito es servir al Estado comprometidamente, siguiendo la orientación de la gestión de gobierno con el enfoque Panamá primero, el cual me atrajo, por primera vez, a ser parte de la función pública.
Dicen que usted hace que los funcionarios se reúnan en el patio de la institución a cantar el himno todos los lunes, ¿alguna razón especial para ello?
Bien, se trata de una invitación abierta. Considero que la identidad, el amor por el país y su cultura se fortalece con pequeños esfuerzos que pueden redundar en grandes resultados. Debo comentar que estos encuentros semanales de los días lunes en la máxima casa de la cultura de nuestro país, y a los que extendemos invitación abierta a todo ciudadano, consisten en presentaciones culturales voluntarias provenientes de estudiantes de nuestros programas educativos, cuerpos artísticos, colaboradores, aficionados o profesionales y artistas invitados. Igualmente, son un espacio para compartir información de importancia sobre la semana venidera o anterior, felicitar a los cumpleañeros e iniciar la semana con entusiasmo.
A parte de cantar el himno todos los lunes, ¿qué otros legados espera dejar en la institución y en el país el día que tenga que irse?
Lograr demostrar, junto con todo nuestro equipo, que la cultura es desarrollo.