Panamá no regresará a casa con un título en el bolsillo, tras caer ayer ante Corea del Sur por 7-2, sin embargo, sus jugadores pueden estar seguros de que con su desempeño se han ganado un lugar en el corazón de los panameños.
En Williamsport, el sueño no se hizo realidad este año. Los coreanos mostraron una arrolladora ofensiva que, agregada a la buena labor monticular de Youbin Choi, fulminó la ilusión del elenco aguadulceño en la final internacional.
El juego se inició con un empate a 1-1, pero después los asiáticos castigaron a los lanzadores panameños con tres batazos de vuelta completa. Uno se lo conectaron a Joaquín Tejada y los otros dos a Esmith Pineda. Tomó posteriormente el relevo Edwar Bethancourth, que en cuatro entradas de labor permitió cuatro imparables y retiró a cinco por la vía del ponche.
Por los surcoreanos, Choi lanzó todo el encuentro, toleró seis inatrapables, dos carreras y ponchó a 14 rivales.
Luego, mientras los coclesanos caminaban cabizbajos hacia el dugout, con el dolor de la derrota reflejado en el rostro, las redes sociales se llenaban de mensajes de agradecimiento.
Una sola palabra resumía para los aficionados istmeños la participación de Panamá en Williamsport: orgullo.
Publicaciones como, "estamos orgullosos de ustedes y recuerden que su historia de glorias apenas empieza" o "nos hicieron soñar desde que llevaron en su pecho Latinoamérica", reconocieron el esfuerzo de meses de preparación de los peloteritos de Aguadulce.
Hoy Corea del Sur (al que Panamá le quitó su invicto histórico) jugará contra Nueva York por el campeonato mundial. El equipo istmeño, por su parte, se medirá ante Tenesí, en el compromiso por el tercer puesto de este torneo.