Un fuerte y sorpresivo temporal, con lluvias y vientos de hasta 180 km por hora, se desató entre el lunes de noche y en la madrugada de ayer sobre Uruguay y provocó daños, aún sin evaluar, en gran parte del territorio, informaron voceros del Sistema Nacional de Emergencia (SNE).
Las ciudades más afectadas, con voladuras de techos, caídas de árboles y cortes de electricidad por varias horas, fueron Artigas, Rivera, Tacuarembó y Salto, todas al norte del país.
Una persona resultó con lesiones leves en Tacuarembó, 380 km al norte de Montevideo, por la caída de un árbol, dijeron fuentes policiales locales. En otros puntos no se informó de accidentes personales con lesionados ni heridos.
Hasta el lunes Artigas, a 601 km de la capital uruguaya, atravesaba una difícil situación por la sequía que sufre desde hace varios meses. El coordinador del SNE, Alberto Scavarelli suspendió su vuelo a la ciudad, a donde intentaba viajar para evaluar precisamente los efectos de la falta de agua.
El SNE funciona en la órbita de la jefatura de Estado, con apoyo de comisiones municipales, las fuerzas policiales y militares, y su coordinador es simultáneamente secretario de la presidencia de la República.
Las lluvias también provocaron problemas en el sur del país (ciudades con calles inundadas, carreteras cortadas provisionalmente) justamente el primer día de febrero, cuando los servicios meteorológicos anunciaban el retorno del buen tiempo del calor al país tras un enero inestable.
"La situación es caótica", dijo hoy telefónicamente a la AP el subcomisario Rubén Severo, desde la jefatura policial en Artigas, 600 kilómetros al noroeste.
Dijo que "no hay víctimas fatales pero sí tenemos conocimientos que hay decenas de lesionados".
También se informó que durante la tormenta que comenzó ayer y continuaba hoy murieron 200.000 pollos de un criadero de Artigas, por la voladura de los galpones de una empresa avícola.
"Volaron centenares de techos de viviendas, antenas de radio y televisión, árboles y hasta un camión de gran porte volcó como consecuencia. También cayeron columnas del alumbrado público y de los teléfonos", agregó.
La tormenta se extendió a casi todo el país, pero fue en Artigas, en la frontera con Brasil, un departamento de 71.000 habitantes el más castigado.
En Montevideo, donde vive el 40 por ciento de los 3,2 millones de habitantes, las calles presentaban un cuadro de destrozo por la caída de ramas de árboles del ornato público. No se informó de víctimas y los bomberos debieron realizar decenas de salidas por llamadas de emergencia.