Con un vertiginoso embalaje final, el ciclista belga Tom Steels ganó ayer la tercera etapa de la Vuelta de Francia y la segunda consecutiva en su haber.
Pese a la doble victoria del belga, el estoniano Jaan Kirsipuu logró mantener la casaca amarilla del puntero en la general, con 17 segundos de ventaja sobre Steels.
La carrera más prestigi del ciclismo atravesó hoy la región septentrional de Bretaûa y los corredores fueron saludados con las tradicionales banderas regionales blanquinegras.
Con su triunfo de ayer, Steels pasó al segundo puesto en la general.
El norteamericano Lance Amstrong bajó al cuarto lugar, y su compañero George Hincapié, del equipo U.S. Postal Service, quedó sexto.
Después de la accidentada etapa de ayer, empañada por una caída espectacular de varios corredores en una avenida costanera que prácticamente arruinó las posibilidades de algunos corredores, la etapa de hoy transcurrió sin mayores incidentes.
Como suele ocurrir en las etapas iniciales en terreno plano, favoritas de los velocistas, dos corredores se desprendieron temporano y mantuvieron su delantera durante 121 kilómetros, pero fueon alcanzados por el pelotón.
El pelotón mantuvo un ritmo veloz -promedio de 43,3 kilómetros por hora- y en el embalaje final los relojes marcaron 67 kilómetros horarios.
El trayecto de 194,5 kilómetros partió de la ciudad de Nantes, junto al río Loira, y pasó por la pintoresca campiña bretona rumbo a Laval.
Steels, con un tiempo de 4h.29m.27s., fue seguido por el alemán Erik Zabel, el australiano Stuart O"Grady, el italiano Nicola Minai e Hincapié. Armstrong ocupó el puesto 24.
La caída de ayer, que determinó el retiro de dos ciclistas por sus heridas, cobró hoy otra baja cuando el español Javier Pascual Llorente, lesionado ayer, se retiró al comienzo de la etapa de ayer.
En un recordatorio de que el escándalo del dopaje que estalló el año pasado sigue vigente, las autoridades del ciclismo mundial dijeron en una decaración que 16 corredores -ninguno de ellos en los primeros planos del deporte- han sido autorizados a correr con un nivel de glóbulos rojos en la sangre por encima del límite vigente del 50 por ciento, debido a que tienen naturalemente mayores niveles.