El alemán, el Stuttgart, lo dio ayer todo para lograr una victoria inútil por 3-2 ante el Glasgow Rangers, con la que sólo salva el honor puesto que el destino del equipo germano ya estaba sellado de antemano: la eliminación.
El Stuttgart salió en plan de tratar de cumplir, con la conciencia de que sus posibilidades de pasar a octavos ya estaban liquidadas, y se mostró desde el comienzo más ofensivo que el Glasgow Rangers que se concentraba ante todo en un sólido trabajo defensivo.