Londres recibió ayer de Beijing el relevo olímpico con muy poca flema británica y mucho "glamour", encarnado en el futbolista David Beckham, el héroe global y estrella mediática también en China, quien chutó un balón directo a un voluntario.
Montado en un típico autobús londinense, rojo de dos pisos, Beckham ha recibido el balón de fútbol de una niña india que a su vez la ha recibido de una niña china y que simbolizó la entrega de la estafeta olímpica.
En el espectáculo de entrega, dicen los británicos, se destacó "la creatividad artística, energía y pasión por el deporte, el arte y la cultura que Londres y el Reino Unido darán a los Juegos Olímpicos" que celebrarán en 2012.
Londres tomó poco tiempo de la ceremonia de clausura de los Juegos para recibir la bandera del Comité Olímpico Internacional y presentar una pincelada de su cultura popular y optaron por su deportista más mercadeado, David Beckham.
Faltan ahora cuatro años para que los JJOO regresen de nuevo al viejo continente. El alcalde de Beijing le entregó al de Londres el testigo de los Juegos Olímpicos que han sido clausurados ayer para dar paso a la olimpiada de Londres.