La Federación Panameña de Fútbol (Fepafut) reveló ayer el resumen de siete páginas de lo que fue la gestión de Julio Dely Valdés al frente de la selección de Panamá, en el proceso mundialista rumbo a Brasil 2014. Y como sorpresa para muchos, Pedro Chaluja, presidente de la Fepafut (Federación Panameña de Fútbol), dijo que “El Panagol” es un fuerte candidato para continuar al frente de la Roja.
“Dely no está descartado y marca en altos niveles para continuar (al frente de la selección)”, comentó el directivo, quien añadió que la propuesta que más le ha gustado por ahora es la presentada por el timonel colombiano José Eugenio “Cheché” Hernández, aunque al mismo tiempo aclaró que “no hay apuro en contratar” a un nuevo entrenador.
Chaluja también comentó que la entidad futbolera contará, para 2014, con un presupuesto de 200,000 dólares para el cuerpo técnico.
De acuerdo con las cifras brindadas por Fepafut, el proceso de Julio Dely tuvo un costo de 6 millones 790 mil dólares con 81 centavos. En taquilla, en 2013, se recaudaron 2 millones 354 mil 577 dólares con diez centavos, y en premios para jugadores se pagaron 1 millón 794 mil 764 dólares con tres centavos.
Informe
La verdadera sustancia del resumen de “El Panagol” inicia en la segunda página. En la misma, Julio Dely cuenta cómo al principio de su proceso se reunió, junto a su hermano y asistente Jorge, con siete u ocho jugadores del equipo, y fue “claro y directo” al decirles que Panamá tenía que estar “entre los grandes del área, y para ello se tenían que cambiar muchas cosas (refiriéndose a la disciplina, responsabilidad y compromiso, requisitos que menciona más adelante en su escrito)”.
Más abajo, en la misma página (dos), hace mención a tres casos de indisciplina.
En el primero de ellos menciona que Rolando Algandona llegó dos o tres veces tarde al entreno, y que Armando Cooper no se presentó a una práctica “por excusar un simple dolor de cabeza”.
En el siguiente párrafo hace referencia a los ya conocidos casos de Luis Tejada, Gabriel Gómez y Rolando Escobar, quienes fueron excluidos de la Roja, en determinados momentos, “por actos de indisciplina, por no tener esa responsabilidad o por falta de compromiso”.
Llama la atención que Dely le dedica un parágrafo, el último de la página dos, de manera individual, al mediocampista Amílcar Henríquez.
“¿Amílcar? Tampoco se le convocó para los partidos eliminatorios del 22 y 26 de marzo pasado, Jamaica y Honduras, respectivamente. ¿Disciplina? Puede ser, o simplemente su mala actitud en el banco de suplentes en el partido de la eliminatoria del 6 de febrero frente a Costa Rica, por no aceptar la suplencia en dicho partido”.
En el párrafo dos de la página cuatro, el colonense, quizá por primera vez como timonel, aceptó haber fracasado.
“...Por las expectativas que teníamos con esa selección (la preolímpica), considero un fracaso no pasar a la siguiente fase, no así la no clasificación a las Olimpiadas”, señaló.
En la misma página, Dely habla de que “se deteriora la relación prensa, jugadores, cuerpo técnico e incluso directivos”, a raíz de lo sucedido con la selección sub-23. Después agrega que no entiende el porqué de este deterioro.
Por otra parte, en la página cinco, en el tercer párrafo, “El Panagol” relata que, tras empatar ante México (0-0) y caer ante Costa Rica (2-1) y Estados Unidos (2-0), todos estos resultados en el pasado junio, “el presidente Pedro (Chaluja) ratifica al técnico (Julio Dely) en el vestuario, después de la derrota ante los ticos, sabiendo seguramente lo que pudiera suceder mediáticamente por los resultados obtenidos”.
Para finalizar, en la sexta página, Dely habla de cómo en el juego ante el Tri en el estadio Azteca (11 de octubre) “no tuvimos la capacidad de manejar el resultado, sabiendo totalmente que el empate era un triunfo para nosotros”, y que perdieron la oportunidad (esa noche) de cerrar “a lo grande”.