El equipo estaba fomardo por Karin Sjodin, Louise Stahle y Birgitta Ljung. Panamá, integrado por Ana María de Hernández, María Elena de Durán y María Elena Durán quedó en el puesto 46 con 742.
"Trato de hacer lo más que pueda por mi equipo y por mí, si no es con el bate puede ser con la defensa también, estar activo en todo, con la disposición de apoyar siempre en lo que sea", aseguró el jardinero canalero, quien subió a las mayores con los Yanquis. Por ahora la organización no se ha quejado, ya que esta es una de las más importantes y mejor organizadas en el noroeste del país.
"Estoy contento, me han tratado muy bien, no tengo queja de nada y pues estoy con Paquín (Francisco Estrada), que fue mi mánager en la Liga de Verano, ya nos conocemos un poco, y con el jefe Ley (Juan Manuel, presidente del club), quien me ha dado la confianza de todo aquí, espero que así como tuve buen arranque pueda terminar", agregó. Sobre la posibilidad de la llegada del también panameño José Macías, que se podría haber reducido en las últimas fechas con la integración del segunda base ligamayoristas Jorge Cantú al cuadro guinda, expresó gustoso que sería algo especial poder acompañarse por su coterráneo.
"He oído que hay posibilidades de que venga, ya como nos conocemos hace mucho tiempo, somos buenos amigos y compartir otra temporada, creo que sería muy bueno", dijo.
"Aquí está Rubén todavía, dando lo más que puede para toda la afición panameña, para mi país, y especialmente para mi familia, espero me sigan apoyando en lo bueno y en lo malo, porque ellos son la fuerza de motivación para nosotros los deportistas". Rubén Rivera con los Tomateros batea para .417, luego de disparar 15 imparables en 36 turnos al bate.
Registra 12 carreras anotadas, siete remolcadas, cinco dobles y cuatro cuadrangulares. Se ubica entre los mejores bateadores de la liga y la novena de Culiacán espera mucho de su poder para volver a ganar el título.
El espigado jugador jugó el año pasado con los Gigantes de San Francisco, pero después terminó con los Orioles de Baltimore en ligas menores.
Tras su buena actuación con los Piratas recibió ofertas para regresar a Estados Unidos, pero las descartó porque eran para AAA.
Ahora con los Tomateros de Culiacán se les pueden abrir las puertas para las Grandes Ligas o para la liga profesional de Japón.