Suiza y Eslovaquia, los dos equipos que afrontaron la última jornada de la fase de clasificación dependiendo de sí mismos, cumplieron las exigencias necesarias para lograr su objetivo y se adueñaron del par de plazas restantes que dan acceso, de forma directa, al Mundial 2010.
Eslovaquia vivió un día histórico en Chorzow. Por primera vez en su historia, desde que se escindió de Checoslovaquia en 1993, al lograr la clasificación para un Mundial.
También Suiza salió airosa del brusco reto al que le sometió Israel. El equipo helvético obtuvo el punto necesario en sus cuentas para sellar su presencia en Sudáfrica.