El entrenador del FC Barcelona, Josep Guardiola, aprovechó su discurso en el Parlamento de Cataluña, donde ayer ha sido distinguido con la Medalla de Honor de la Cámara, para lanzar un mensaje de optimismo a la sociedad catalana: "Si nos ponemos a currar, somos un país imparable".
El acto de entrega de la máxima distinción que otorga el Parlamento, ante un auditorio repleto de personalidades políticas y de gente vinculada al deporte, así como de los allegados de Josep Guardiola, ha servido para iniciar las celebraciones con motivo de la Diada Nacional de Cataluña, el 11 de septiembre.
En un emotivo discurso de diez minutos, Guardiola ha expresado, con vehemencia, la "pasión" que siente por su oficio y ha revelado el instante "mágico" y "acojonante" que vive cada vez que prepara un partido, viendo videos del rival en un sótano del Camp Nou, y cree dar con la fórmula adecuada para derrotar a su adversario.
"Cualquier otro podría haber sido escogido entrenador, pero me escogieron a mí", ha dicho y concluyó: "No olvidéis nunca que, si nos levantamos bien pronto, somos un país imparable".