Los buenos goleadores siempre aparecen para hacer delirar al público con sus anotaciones.
El goleador es un ser extremadamente raro que se alimenta y justifica su salario con goles. De nada vale el sacrificio, las asistencias si no mandas el balón al fondo de la red.
A Blas Pérez le costó hacer goles en Tigres, sin embargo, parece que las cosas serán diferentes en Pachuca. Ha llegado a un equipo ganador, que aspira siempre ha ser campeón y a estar en los grandes torneos.
Con los "Tuzos" Blas no hizo nada diferente. El domingo fue el mismo delantero que se asocia bien con sus compañeros, que marca la salida del contrario, que se deja el alma en cada balón durante los 90 minutos.
Con 27 años, Blas Pérez tiene todavía mucha tela que cortar en el fútbol internacional. La madurez le ayudará a seguir desarrollando su juego.
Pérez se encuentra en un momento de su carrera donde ya no necesita de exposición internacional ni proyectarse con algún torneo.
El panameño ya hizo su fama en el 2007 y la aprovechó al quedar entre los goleadores de la Copa Libertadores con Cúcuta de Colombia y luego, figurar entre los mejores en la Copa Oro de ese mismo año con la selección mayor de Panamá.
Ahora Blas necesita los goles. Cada anotación le servirá para alzar su cotización y porque no, conseguir un contrato millonario en cualquier equipo, ya sea de México o el viejo continente.
El fútbol azteca siempre es difícil para los delanteros. A través de los años hemos visto pocos atacantes extranjeros que se hayan destacado en ese balompié.
Uno puede hablar de un Marco Antonio Figueroa, Reinaldo Navia, ambos chilenos, el brasileño Osmar Donizette, el paraguayo Salvador Cabañas, entre otros, quienes han brillado con su goles en el fútbol de ese país.
Le tocará a Blas Pérez escribir su nombre en esa liga, tal como lo hizo René Mendieta en los años 90, jugando para Gallos Blancos y Correcaminos.
El domingo fue un buen inicio para Blas. Sus gol a Tigres, como él dijo, sirve para renovar la confianza y seguir ese camino.
Declaraciones.
Para Blas Pérez fue un partido (Pachuca-Tigres) muy importante y su gol lo hizo sentir gran euforia.
"Estaba esperando el gol desde hace rato, pienso que (el domingo) me tocó hacer mucho sacrificio pero al final recibí mi recompensa. Fue muy importante para mí anotar en esta tarde tan especial de mi debut con Pachuca y frente a mi ex equipo. Me voy contento, pero pensando en que tengo que trabajar más".
De inmediato el delantero panameño puso la mira en el siguiente objetivo: "Tenemos que seguir sumando, estos fueron tres puntos muy buenos pero esto apenas comienza, ahora hay que conseguir puntos fuera", concluyó.