El mundo se apresta a una noche de fútbol, amistoso, a lo grande hoy, con las potencias europeas sacándose astillas y Brasil y Argentina en gira por Extremo Oriente frente a los anfitriones de la última Copa del Mundo.
La del miércoles es la última jornada que la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) fijó para partidos de preparación en 2002... pero igual hay tres encuentros por las eliminatorias de la Eurocopa-2004, choques que -si se miran honestamente- emocionan a muy pocos: San Marino-Letonia, Chipre-Malta y Azerbaiyán-Gales.
Pero en la vereda opuesta hay encuentros dignos de una final de copa (aunque sea continental) como por ejemplo Alemania-Holanda, España-Bulgaria o Portugal-Escocia, sin olvidar Italia-Turquía y Francia-Yugoslavia.
Alemania-Holanda es un partido que siempre promete. En esta ocasión jugarán a estadio lleno, ya que 60.000 personas compraron sus boletos para ver la despedida del año de los subcampeones del mundo.
La exprimida naranja mecánica, por su lado, intentará demostrar que ya ha digerido su humillante eliminación para el Mundial de Corea y Japón y que está nuevamente en carrera. No en vano este año jugaron seis veces (eliminatorias europeas y amistosos) y suman cinco victorias y un empate.
Italia, en cambio, llega a este amistoso con Turquía luego de la humillante derrota que sufrió frente a Gales 2-1 el 16 de octubre. Y si bien un amistoso difícilmente decide la suerte de nadie, el seleccionador Giovanni Trapattoni sabe que su destino pende de un hilo y Turquía puede tener en su mano la navaja.
Tampoco la tiene fácil el seleccionador francés Jacques Santini, quien asumió en agosto luego de la eliminación inapelable de los tricolores en la Copa del Mundo. Yugoslavia no es un rival fácil y además los franceses tienen una misión casi imposible: aprender a jugar sin Zinedine Zidane, que víctima de una lesión en la espalda, podría faltar a la cita.
Portugal -otro que llegó al Mundial como favorito y volvió con el rabo entre las patas- está calificado de oficio para la Eurocopa ya que es el anfitrión y sin presiones sigue adelante con su preparación, en este caso frente a Escocia.
España, por su lado, mide fuerzas con Bulgaria, un equipo en plena renovación y que ha logrado dos victorias importantes en clasificaciones europeas (Bélgica y Croacia) y una anecdótica... frente a Andorra.
Pero no sólo en Europa habrá fútbol y del bueno. El quíntuple campeón mundial Brasil regresó a Corea del Sur para enfrentarse con los anfitriones y con equipo casi completo. La presencia de Ronaldo y Ronaldinho exime de mayores comentarios.
Y los albicelestes argentinos, a meses de su decepcionante incursión en tierras japonesas para una Copa del Mundo que no guardarán entre sus buenos recuerdos, vuelve a aquellas tierras con tres bajas de envergadura en la ofensiva: Gabriel Batistuta (que decidió retirarse de las competiciones con la selección al ser dejado de lado), Pablo Aimar (Valencia CF, lesionado) y Juan Riquelme (FC Barcelona, también lesionado).
América Latina por su lado, será escenario de tres choques regionales. En Caracas la selección de Venezuela recibirá a la "celeste" uruguaya, mientras que ecuatorianos y costarricenses se medirán en Quito. En San Pedro Sula, Honduras será anfitrión de Colombia. Alex Aguinaga celebra 100 partidos con Ecuador
Con la aureola de ser uno de los buenos jugadores del fútbol en América Latina, Alex Aguinaga disputará el miércoles en Quito el partido número 100 con la camiseta de la selección de Ecuador que enfrentará a Costa Rica.
Aguinaga, quien será el primer ecuatoriano en alcanzar este logro, debutó en el fútbol profesional a los 16 años con el Deportivo Quito, uno de los 10 equipos de primera división de Ecuador, un país acostumbrado a pobres resultados de sus escuadras en el exterior.
En 1989 fue contratado por el club mexicano Necaxa y gracias a sus hábiles gambetas y pases y a su entrega en la cancha, se abrió paso para ser designado como el mejor jugador extranjero de la década de los noventa en el país azteca y en uno de los más estimados.