Bonapaw suele correr en el Fair Grounds de Nueva Orleans y no recibe mucha publicidad nacional, pero el ejemplar de seis años demostró que es uno de los mejores velocistas del país cuando dominó el sábado el clásico Vosburgh corrido en Belmont Park.
Ganar una carrera grande en Nueva York siempre ayuda a que un caballo reciba atención y Bonapaw estuvo muy impresionante. Llegando a la recta final con ventaja mientras el jinete Gerry Melancon le aguantaba las bridas, Bonapaw iba más rápido, al galope, que los demás ejemplares a toda velocidad.