La lluvia, que se llegó a considerar benéfica para el desempeño de los golfistas al ablandar el campo de Oakmont, resultó más intensa y obligó a suspender la primera ronda del US Open.
La primera ronda se interrumpió por tercera y última vez justo cuando Andrew Landry, estaba terminando un recorrido de ensueño en su debut del certamen.
Luego de incurrir en dos bogeys seguidos, Landry realizó un tiro de aproximación y colocó la pelota a unos tres metros del hoyo nueve, para un intento de birdie. Pero el sonido del corno puso fin a la jornada justo cuando se aproximaba una intensa tormenta.