Cando eres del Mediterráneo, la admiras. Si eres del Atlántico te sorprende. Si eres del Pacifico panameño deberías sentir especial orgullo. Es sin lugar a dudas la hermosa Taboga.
Una vez te has embarcado con destino a isla Taboga, a los pocos minutos mientras te acercas a sus costas, empiezas a ver los tonos turquesas y esmeraldas de sus aguas transparentes . Divisas las casitas blancas rodeadas de múltiples colores en flor, en la encrespada topografía de la isla. Son tantas las embarcaciones ancladas en sus tranquilas aguas que forman una acuarela diversa en tamaños y diseños.
La marina deja ver las múltiples actividades acuáticas que practican los visitantes, desde esquí hasta windsufr. En el Morro, islote unido por un banco de arena a la Isla, pescan varios grupos de jóvenes en un romántico y apacible muelle diseñado especialmente para los aficionados a esta práctica. Y en sus playas, en esas ensenadas de un perfil perfecto, disfrutan los bañistas del sol y el mar con la apacible calma de un mar en sueño.
Al llegar al sencillo pero modernísimo muelle, los turistas son recibidos al calor de los isleños al son de la música de los lugareños. Empiezas a caminar y el aroma de jazmines, los ilam-ilam y otras especies aromáticas te envuelven en una encrucijada de pasiones. Hay tanta diversidad de pequeños lugarcitos para el deleite de los paladares que decides hacer diferentes paradas para degustar exquisiteces marinas y refrescantes cervezas y refrescos. Al llegar al hotel de tu elección, te reciben con la mejor de las sonrisas y un cóctel de bienvenida que nunca olvidarás.
Estoy en Taboga, y he decidido llamarla la única isla mediterránea del Pacifico. Que infraestructura, que paraíso, que visión del turismo. Que país tan afortunado al tener una isla tan bella y tan cerca de tierra firme. Que servicio de calidad, que ……No no estoy loca, no estoy divagando, solo estoy soñando.
Soñando con lo que debería ser este destino turístico, y molesta, por ver que los intereses de un par y la falta de voluntad política de muchos por mucho tiempo para establecer normas y servicios , hacen de este increíble lugar , un paraíso por nacer. El agua potable casi nunca esta en "casa", restaurantes son tan pocos, malos, sucios y desprovistos que casi no sabes que puedes comer.
Algunas pequeñas construcciones están surgiendo y por supuesto los paisanos asiáticos dueños del lugar imprimen su propio estilo al ambiente añadiendo el voluminoso volumen, permítanme la redundancia, del son colombiano que dejan expandir por todos los rinconcitos de lo que pensamos es, la isla de las flores.
Los yates y embarcaciones anclan en la ensenada pero nadie se baja a la Isla, no tienen donde ir, ni marina, pero les gusta tanto el entorno que deciden hacer su propia barbacoa a bordo y después ciao.
No estamos especulando que queremos ver en Taboga una gran cantidad de infraestructuras monstruosas y un turismo masivo que provoque una sobre carga humana por encima de su capacidad ecológica, no. Estamos diciendo que si hablamos de reconvertir a Panamá en un destino turístico, debemos considerar los lugares potenciales ya existentes y reciclarlos a las necesidades de lo que se vende. Mínimo muelles confiables, infraestructura hotelera adecuada al lugar, restaurantes y barcitos competitivos , limpios y con buen servicio y sobre todo, remozar esa historia que tiene la isla en sus callecitas escarpadas, en sus casas poéticas, en sus hazañas estratégicas y sobre todo en su entorno natural y sus gentes. ¿Será posible algún día, no muy lejano, poder ir a disfrutar a Taboga y regresar a la ciudad llenos de magia y confort en la sencillez de lo sencillo y en la comodidad de lo bello?
"El Consejo Económico Nacional aprobó al Instituto Panameño de Turismo 9 millones de dólares para realizar la campaña publicitaria a través de la cual se promocionará al país en el extranjero. Ese dinero deberá utilizarse en el proyecto de contrato que permitirá la continuación de la campaña de publicidad "Panamá: "la ruta por descubrir", del programa de relaciones públicas y prestación de servicios especiales de mercadeo"
No he visto todavía un manifiesto de inversión y política de transformación en los destinos para que estén listos a recibir el supuesto mercado que los 9 millones deben aportar con turistas.
Seguiré cruzando a Taboga, seguiré mirando sus flores y confundiéndome con los cardúmenes de peces multicolores al bucear en sus verdes y cristalinas aguas, seguiré y seguiré disfrutando de sus maravillas naturales como lo hicieran muchos a través de los siglos.
Taboga ha sido escenario de relevantes acontecimientos y puerto de embarque y desembarque de personajes famosos; entre ellos: los españoles Francisco Pizarro, Diego de Almagro y el sacerdote Hernando de Luque, quienes antes de partir a la conquista del Imperio Inca, hicieron una parada de descanso y meditación para emprender su misión. En los años 40 del siglo XIX, de allí partían en masa los norteamericanos que se dirigían hacia las Minas de Oro de California. A inicios del siglo XX se encontraban en ella, las bases de famosas flotas navieras inglesas y norteamericanas.
Quien camine por su callecita principal, a casi doscientos metros del muelle que ahora no existe, encontrará un pequeño promontorio de construcción colonial conocido como la casa de Francisco Pizarro. Totalmente desapercibida e ignorada.
Frente a la iglesia, bajando, se llega al altar con un nicho en honor al Cristo de Buga y justo a la derecha, un pequeño jardín Cantarana, con una profusión de flores de especies y colores, digno para ser perpetuado en fotografías o en pinturas.
Esta isla ha sido motivo de inspiración de pintores nacionales y extranjeros; el más famoso, fue el panameño Roberto Lewis, nacido en la isla, quien plasma en el Teatro Nacional y la Presidencia de la República, sus famosos tamarindos y flores. El pintor francés Paul Gauguin, pintor neo-impresionista francés, nace en París el 7 de julio de 1848. Su padre era un periodista liberal y tuvo que emigrar, en 1852, con toda su familia a Perú. Pero Gauguin es el eterno viajero que desea huir desde su infancia por lo que se traslada a Panamá, donde trabaja en el Canal.
Murió, al parecer en una isla del Caribe de un ataque cardíaco, el 8 de mayo de 1903, soñando con regresar a Europa y volver a empezar, esta vez en España. Hizo de la isla su lugar de musa, la embajada de Francia levanto una placa conmemorativa, Panamá, ni siquiera resalta la importancia histórico-cultural del lugar.
Seguiremos visitando Taboga y tenemos el sueño romántico que da la esperanza, de que un día, que quisiera no muy lejano, pudiéramos experimentar el placer de visitarla y encontrarnos con los servicios y las atenciones que el mismísimo aroma y los espíritus que vivieron en ella, quisieran brindar a cada visitante y hacer de ese bello rincón del Pacifico, la envidia de los tan cotizados espacios mediterráneos.
TABOGA: Lo que debe descubrir nuestro turismo
Si hablamos de reconvertir a Panamá en un destino turístico, debemos considerar los lugares potenciales ya existentes y reciclarlos a las necesidades de lo que se vende