El 16 de octubre iniciamos el proyecto Talleres Literarios en Panamá. Cuando empezamos la promoción del programa, más de una persona nos dijo que nuestra voz no tendría eco porque al panameño no le gustaba la literatura. Como estoy acostumbrado a mayores faltas de fe, le dije a Miguel Rico, presidente de la Asociación para el Fomento de Proyectos de Cooperación Cultural, España, que había visto emprendimientos exitosos florecer rodeados de la misma desconfianza. Y seguimos. Nos habíamos puesto como meta la ambiciosa cantidad de cincuenta participantes.
Los modernos Tomás quieren pruebas concretas, ¿no te parece? Y como no las tienen enseguida, se quedan encerrados en la cárcel de lo conocido, de las rutinas, de lo que «siempre es». Pero un breve examen de la Historia demostrará que las ideas, esos seres intangibles, son los engendradores de lo concreto. En otras palabras, la realidad nace de lo invisible.
Llegó, pues, el 16 de octubre y no tuvimos 50 participantes. Tuvimos más de 70. Pero queremos llegar a 100, así que te invitamos a visitar los sitios www.talleresliterariosenpanama.org o www.escribirbien.net y entérate de cómo puedes recibir un cupo gratuito para estos talleres.